PATENTES Y MARCAS:

La Propiedad Industrial constituye un instrumento imprescindible en manos del empresario tanto para proteger el resultado de su actividad creadora, como para introducir y diferenciar sus productos y servicios en el mercado. Al mismo tiempo, informa a los consumidores sobre las actividades de la empresa y sobre la empresa en sí.

En efecto, para proteger la imagen de la empresa y de los productos o servicios que produce e introduce en el mercado, el empresario dispone de la marca. A su vez, este signo supone una garantía para los consumidores, que pueden así diferenciar en el mercado, las empresas y sus productos, de las empresas y los productos de los empresarios competidores.

A través de la propiedad industrial los empresarios también protegen las invenciones y los progresos técnicos de la empresa mediante las patentes y modelos de utilidad; el diseño con que comercializan sus productos a través de los modelos y dibujos industriales y las nuevas tecnologías, como la topografía jurídica de los semiconductores (microchips) o los resultados obtenidos por procedimientos biotecnológicos.